SOBRE "CRÍTICA E ILUSTRACIÓN"
A
lo largo de la historia del pensamiento los seres humanos hemos sido capaces de
construir aportes significativos, los mismos que marcan las pautas con las
cuales los individuos de una determinada época piensan e intentan comprender el
mundo que los rodea. Inmanuel Kant y Fiedrich Schiller y sus obras representan
un punto importante en la construcción del pensamiento, al cual podemos
considerar como un punto de no-retorno y desde el cual los filósofos modernos y
contemporáneos esbozan sus producción intelectual. Pretendemos encaminar este
ensayo en un breve rastreo de la noción de Ilustración
presente en estos pensadores por medio del análisis de extractos de algunos de
sus escritos, para comprender con mayor claridad un elemento central
constituyente de su aporte filosófico: la crítica
y la estética.
Kant,
en su Contestación a la pregunta: ¿Qué es
la Ilustración?, redactada para la revista alemana Berlinische Monatsschrift en diciembre de 1784[1],
plantea que “Ilustración significa el abandono por parte del hombre de una
minoría de edad cuyo responsable es él mismo” (Kant 2004) . Esta primera
frase sentencia una acción consciente que debe ser ejecutada por el hombre en
referencia a una condición en la que se encuentra por su misma responsabilidad.
Esta condición, la ‘minoría de edad’, de la que hace mención Kant, se
constituye como la incapacidad que tiene el ser humano para servirse o hacer
uso de su propio entendimiento sin estar guiado, conducido o sujeto a algún otro.
Y no es que haya ausencia de un entendimiento propio, aclara el autor, sino que
esta incapacidad se da por “la falta de resolución y valor” para ‘servirse del
suyo propio’ (Kant 2004, 83) . Por tanto, es necesaria
una actitud (propia del ser humano responsable) para abandonar esta condición: ¡Aude
Saper!
Vislumbramos
entonces el surgimiento de la crítica
como condición para el abandono responsable de la ‘minoría de edad’. En el
desarrollo de su argumentación, Kant explica en que la crítica tiene un componente importante sin el cual no se
constituiría como tal, y es el uso
público de la razón (Kant 2004, 85-88) , por lo que
afirma que es únicamente así que se es libre en todos los terrenos y se “puede
procurar ilustración entre los hombres” (Kant 2004, 86) . Esta postura
en la que Kant se sitúa constituye, como habíamos mencionado antes, un punto
importante en el desarrollo del pensamiento moderno, el que se concentrará en
replantear el estudio de los conocimientos que han “tomado el curso seguro de
la ciencia” como la lógica, la cual
ha tenido hasta ese momento ‘buen éxito’ (Kant 2007, 15) . No obstante,
encontramos también otra noción que vendría a constituir otro aporte en el
intento de entender la Ilustración; Schiller había reflexionado ya sobre la estética que se entendería como el otro
polo de la Ilustración.
En
el trabajo de Eagleton (2006) podemos encontrar la referencia a la estética como una
bisagra-mediación-transición que media entre lo “groseramente sensual y lo sublimemente
racional” (Eagleton 2006, 162) ; es decir, un equilibrio que
debe mantener el ser humano entre la razón y la sensibilidad. Schiller,
profundizando en este sentido, establece que la estética por la estética
es muy probable que carezca de sentido, sin embargo ésta se erige como la
“condición necesaria para poder alcanzar un conocimiento y una convicción
moral” (Eagleton 2006, 166) . Este establecimiento de la
estética como medio para conciliar el conflicto entre la organización, tanto
racional como ético-moral de las relaciones sociales no busca la supresión del
conflicto, más bien introduce la pedagogía de “lo sensible” como elemento mediador
con el objetivo de alcanzar la organización social en libertad. De ahí que la estética revela su carácter
específicamente político y que esta libertad, según Schiller, está relacionada
con un estado del individuo al igual que con la vida social, en donde los seres
humanos son sujetos y objetos de una dinámica social propia.
Por
tanto, las nociones de crítica y estética son construidos por estos
autores como elementos presentes en la Ilustración
y que son claves para la comprensión de este evento por parte de los seres
humanos en sus dimensiones racional y sensible. Por tanto, por un lado por
medio de la razón, aquella que se construye como esta actitud y disposición
para servirse del propio intelecto a través del uso público de la misma,
mientras que la estética, entendida
como elemento mediador conflictual de la organización racional pero sobre todo
de la dimensión sensible, que en el desarrollo del pensamiento moderno se la
había relegado a un segundo plano ocultando su importancia política en el
establecimiento de un estado estético, dinámico.
Por: Luis Mantilla
Referencias Bibliográficas
Kant, Inmanuel. «Contestación a la pregunta: ¿Qué es la
Ilustración?» En ¿Qué es la Ilustración?, de Inmanuel Kant, 83-93.
Madrid: Alianza, 2004.
—. Crítica de la razón pura. Buenos Aires : Losada, 2007.
Eagleton, Terry. La estética como ideología . Madrid: Trotta,
2006.
Schiller, Fiedrich. Kallias y CArtas sobre la educación estética del
hombre. Barcelona : Anthropos, 1990.
[1]
Estos datos están tomados de Foucault, M. “¿Qué es la Ilustración? (1984)”, en:
Michel Foucault. Estética, ética y
hermenéutica, Paidós: Barcelona, 1999, p. 335.