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martes, 14 de febrero de 2017

Sobre el “Populismo”: eso de lo que muchos hablan pero no todos lo entienden

Es curioso ver cómo en la coyuntura actual de la sociedad ecuatoriana se ven manifestaciones de todo tipo. Unas reclaman mayores oportunidades de trabajo, de aumento de salario; otras rechazan todo y quieren un cambio (aunque para ello proponen regresar al pasado, ¡qué lógico! no?). Sin embargo, esto es parte del desarrollo "normal" de la sociedad en la que vivimos. Me atrevería a decir que es igual siempre; es decir, llegado el tiempo de elecciones todas y todos somos politólogos, todas y todos conocemos de las luchas de los colectivos que han sufrido opresión, todas y todos somos expertos en dar soluciones a las políticas injustas de "los gobiernos populistas...etc.". Lo peor es que de esto (se los digo susurrando) ¡los politiqueros se aprovechan!

Es mucho más curioso ver como aquellas personas "expertas" hablan y manifiestan juicios de valor con términos que (muy cautelosamente) me atrevería a pensar que ni siquiera conocen su significado. He mencionado una de ellas, que está en boca de muchas personas, pero que muy pocos podrían conocer verdaderamente de qué se trata, ya que no hay una definición exacta (al menos que yo conozca y que tenga sustento académico) la cual permita a todas y todos comprenderla. Me refiero a la palabra populismo, de la cual no me siento en capacidad de decir qué es, pero sí de dar unas pistas de qué no es. Esta palabra nos suena como un pecado; como algo que lleva en sí misma una carga semántica negativa, apegada a lo malo, a lo obscuro, a lo no-bueno: tiene un sentido, en una palabra peyorativo. 

Podemos empezar una pequeña reflexión sobre el mismo. En primer lugar, buscando la palabra en el diccionario de la Real Academia Española (RAE), la palabra populismo tiene la siguiente definición: "tendencia política que pretende atraerse a las clases populares"[1]. Entendiendo el sentido de esta definición podemos afirmar que el populismo es un fenómeno que se da en la relación de un agente político (sea un partido, un movimiento, un colectivo, etc) con las clases populares, es decir con el pueblo; estas relaciones se establecen de múltiples maneras y en varios ámbitos: político, social, religioso, económico, ideológico, etc. Es importante mencionar que los medios de comunicación juegan un papel importante tanto para quienes son sus propietarios como para quienes, desde los cargos de servicio público, hacen uso de ellos para la transmisión, en ambos casos, de sus ideas.

En segundo lugar, podemos remontarnos a las civilizaciones griega o romana para tomar de ahí un significado (que es lo que muchas personas hacen: remitirse a la etimología para aferrarse al significado inicial de las palabras; pero no toman en cuenta que estas palabras transforman sus significados de acuerdo al lugar y el tiempo desde donde se las quiera entender). ¡Pero no! Vamos a avanzar un poco más en la historia y ubicarnos en Rusia en el siglo XIX. Es ahí donde se podría establecer una experiencia que ayudaría a entender este fenómeno: surge como un movimiento en contra del Zar que reclama justicia e igualdad social conocidos como Naroniquis (no se escribe así pero me apego a la fonética), buscando la transformación de la sociedad por la vía democrática; es decir, por medio de la participación de todos los ciudadanos ejercicio libremente su derecho de participación. En esas condiciones el término populismo no tiene el sentido peyorativo que mencionábamos antes, por lo que es necesario ubicarnos en América Latina, para comprender de mejor manera de qué se trata todo esto. 

En América Latina, ya entrado el siglo XX, existen países que han estado dirigidos por líderes que han sido calificados como populistas. Se ha estudiado mucho el populismo, especialmente en la década de los años 30 y 40. Tal es el caso de Argentina con Perón, Brasil con Getulio Varga, México con Lázaro Cárdenas que, no está demás decirlo, han sido objeto de estudio y de profunda reflexión académica. De igual manera, ya en el siglo XXI se pueden ver experiencias en algunos países de América del Sur (especialmente) a las cuales se las ha calificado como populistas, pero ya en el sentido peyorativo que habíamos mencionado más arriba. Tales son los casos del gobierno de Hugo Chávez en Venezuela, de Evo Morales en Bolivia; especial mención merece la Revoluci
 ﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽ merece la Revolucioó´ o Ch populismo. ne que icado como populistas ya en el sentido peyorativo que habo pes se establón Ciudadana en Ecuador. A ésta última no solo la califican así por estar encabezada por un líder controversial, sino porque se ha acercado a las clases populares y los ha denominado “sus mandantes”.

Es importante mencionar que ha sido aquí en donde el populismo ha adquirido (o se le ha atribuido, ¡porque no es lo mismo!) este sentido peyorativo. Y el lugar desde el que viene el mismo, es aquel que está ocupado por las clases sociales más altas; es decir, aquellas que no se consideran pueblo, porque al darle el sentido “negativo, apegado a lo malo, a lo obscuro, a lo no-bueno”, es eso lo que nos dan a entender al resto de la sociedad: que ellos no son pueblo. “Por clases sociales más altas” me refiero a aquellas que históricamente se manejado el poder; aquellas que, en palabras de Foucault, son las que dominan a otros como si fueran “objetos sobre quienes se puede ejercer una violencia ilimitada e infinita” (Foucault 1999). Son las mismas que se han opuesto a las reformas políticas que se han dado, de carácter constitucional, legal, social, económico y cultural, porque afectan la política neoliberal y el dominio de la sociedad históricamente secuestrado.

No obstante, es importante que se pueda estudiar más este concepto para conocerlo mejor y saber de qué es lo que se está hablando cuando alguien califica a un gobierno o un líder político como populista. A mí me apena mucho ser testigo de que mucha gente que conozco se informa únicamente por el contenido publicado en las redes sociales tales como Facebook o (para parecer un poco más intelectuales) Twitter. Claro, es importante ver las dos caras de la moneda, por eso me permito dar un punto de vista sobre la opinión (que se ha vuelto casi “palabra de Dios”) de una politóloga llamada Gloria Álvarez. Ella ha desarrollado algunos puntos que tienen por objetivo mostrar todas las “maldades” del populismo y cita casos que también nos hemos permitido citar. Expresa que el debate político en América Latina debe girar en torno al “populismo vs la república”, ya que el populismo “se encarga de desmantelar instituciones”. Se la conoce como el “rostro bonito del neoliberalismo” (Álvarez 2016)[2], pero no sé qué formación académica tenga; claramente su ideología está aliada (me siento tentado a escribir “alienada”) a los partidos y movimientos de derecha. No estoy de acuerdo con ella.

Me permito también hacer la recomendación de un libro que me parece fundamental para comprender mejor la temática expuesta anteriormente. Es un texto que lo pude leer en una de las clases de la maestría en Sociología que realizo mientras escribo estas líneas, el cual ayuda a caminar en la comprensión del populismo. Se trata del libro de Ernesto Laclau publicado en el año 2005 que se llama “La razón populista”, el cual constituye un estudio muy serio del populismo. Este texto nos muestra un intento de elaboración de una teoría del, presentando un “análisis de la lógica de lo político y las identidades sociales a partir de indagar la racionalidad propia del populismo” (Retamozo 2006).

Hay que atender de mejor manera la situación política de nuestras sociedades. No es ni justo ni sano que solo nos interesen cuando estamos en época de elecciones. La política está presente en nuestras vida más de lo que pensamos y por eso mismo necesita ser atendida.


Luis Mantilla




Referencias

Foucault, Michel. «La ética del ciudado de sí como práctica de la libertad.» En Estética, ética y hermenéutica, de Michel Foucault, editado por Ángel Gabilondo, 293-415. Barcelona: Paidós, 1999.

Retamozo, Martín. «Reseña de "La razón populista".» Sociedad Hoy (Universidad de Concepción), nº 10 (2006): 225-229.

Álvarez, Gloria. Aprender Volando: "Populismo vs República" con Gloria Álvarez. Prod. Fundación libertad y progreso. febrero de 2016.






[1] RAE, “populismo”, consultado el día martes 14 de febrero de 2017, a las 14:31 pm en el siguiente link: http://dle.rae.es/?id=TfyMi6t
[2] Este documento es un vídeo que está en la plataforma YouTube y que circula por las redes sociales, en el siguiente link https://www.youtube.com/watch?v=MZYEFNMdxG4

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